La ruta que os presentamos hoy destaca por sus pinares, que nos acompañan a lo largo de todo el camino, y por las vistas de la Hoya de Teruel, ya que iremos por lo alto casi todo el recorrido.
A pesar de no ser demasiado larga, es una ruta exigente, con buenos desniveles. Iremos todo el rato por pistas de tierra.
Salimos desde el cruce de Formiche, donde cogemos la carretera por unos metros hasta llegar a la pista de tierra que sube a los molinos. Después de una buena subida, llegamos a los molinos.
¡No son gigantes, son molinos!
Iremos un buen rato al lado de los molinos, enormes, al lado de la pista que sigue subiendo poco a poco. Desde aquí arriba podremos ver toda la Hoya de Teruel.
Llegaremos a un cruce donde tenemos que tomar el camino de la derecha (es recomendable llevar el track).
Más adelante, encontraremos un cruce señalizado. Por la derecha subimos al Cabezo Gordo, un monte con unas vistas fabulosas. Está a apenas unos metros del cruce, aunque con cuesta. Si vais sobrados os recomendamos asomaos un poco. En este cruce, nosotros cogemos el camino de la Fuente del Pozuelo.
Al poco de seguir por el camino llegamos, atravesando unos fantásticos pinares, a la Fuente natural (agua no potable).
Seguiremos por el mismo camino, subiendo un poco más. Una vez arriba, llegaremos a una masía que bordearemos. Desde arriba, y tras avanzar un poco más llegaremos a la cuesta de la Higuera, una buena bajada.
Tras llegar abajo nos incorporaremos al camino a mano izquierda, subiendo un poco más y siguiendo adelante, para terminar bajando al camino de Fuente Cerrada. Un poco más adelante tomaremos el camino de la Vía Verde de Ojos Negros, por la que regresaremos hasta el punto de partida.
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